Crecimiento de ciudades sin planificación urbana

Entre 1990 y 2015, el suelo urbano aumentó mucho más que la población, una tendencia que continuará de aquí a 2050 si no hay cambios.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó recientemente sobre las consecuencias negativas que puede tener el rápido crecimiento del territorio ocupado por las ciudades en el mundo, un fenómeno que según el organismo se deriva principalmente de la falta de planificación urbana.

Entre las consecuencias negativas de este fenómeno destaca el aumento del coste per cápita de servicios básicos como el agua y el alcantarillado o una menor productividad de la economía urbana. Además de los riesgos para el medio ambiente y la biodiversidad según explicó en una conferencia de prensa el director ejecutivo de ONU-Habitat, Joan Clos.

El responsable de ONU-Hábitat subrayó la necesidad de reducir a la mitad el aumento del uso de suelo previsto de aquí a 2050, y el desafío que supone este cada vez mayor uso de suelo, sobre todo cuando se prevé que la población urbana aumente hasta situarse entre 6.000 y 7.000 millones de personas en el mundo.

Para Clos, no hay otra forma de contener esta importante evolución en la urbanización que la de aumentar la calidad y los resultados de una buena planificación urbana. Por ello se espera que este asunto se aborde en la conferencia Hábitat III, que se desarrollará en Quito, Ecuador, en octubre próximo.

La agenda 2030 de Desarrollo Sostenible de la ONU plantea, entre sus 17 objetivos, que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles, y propone que durante los próximos 10 años las ciudades elaboren nuevas políticas públicas para avanzar en la consolidación de estas características.

El organismo considera que el urbanismo es la herramienta que ayudará a lograr esos objetivos, ya que el diseño urbano influye grandemente en cómo las personas interactúan entre sí y crea oportunidades para mejorar la calidad de vida urbana.

Por ejemplo, si se diseña entornos urbanos con manzanas pequeñas, las personas tienden a dejar el automóvil y optan por caminar. Si se diseña barrios comerciales estos se vuelven más seguros. Si se construye espacios públicos de buena calidad, los habitantes se sienten invitados a salir y disfrutar al aire libre.