AES El Salvador: Energía sostenible llega a las aulas

Fuente: Revista Estrategia y Negocios

Educar a 50.000 niños cada año sobre la importancia del uso eficiente y seguro de la energía eléctrica, es uno de los triunfos más significativos que el programa Energía Mágica ha logrado de la mano con la empresa AES. Tras 10 años, la iniciativa refrescará el próximo año su contenido para adaptarlo a las nuevas necesidades del sector y a las tendencias de comunicación.

Energía Mágica se lleva a escuelas y comunidades vecinas a las operaciones de AES El Salvador y sus empresas distribuidoras. Cuenta con el apoyo de alcaldías y líderes comunales, además de alianzas estratégicas con organizaciones de desarrollo y educación, con universidades e institutos técnicos.

Forma parte de la estrategia de RSE en AES El Salvador y se ha hecho extensiva a otras operaciones. La estrategia basa su accionar en cuatro ejes: AES Energía Rural, AES Educación, AES Medio Ambiente y AES Mujer.

En una década ha llegado a más de 450.000 niños y adultos con apoyo de voluntarios de ONG’s e instituciones educativas privadas, con las cuales se brindar las charlas en los centros educativos.

No podía faltar el voluntariado interno para crear mayor conciencia y conocimiento sobre el recurso de energía eléctrica y el cuido del medio ambiente en la niñez. El programa ha sido reconocido por la fundación Trust for the Americas, de la Organización de Estados Americanos, entre los diez mejores ciudadanos empresariales de las Américas en 2008; el Platts Global Energy Awards, entre los diez mejores programas de desarrollo comunitario a nivel global en 2010 y con el Premio Nacional de Eficiencia Energética (2015) del Consejo Nacional de Energía, en la categoría de “Contribuyendo a la Promoción de la Cultura del Uso Eficiente de la Energía”.

Voluntariado en números

De los 1.800 trabajadores de la empresa hay 70 voluntarios internos activos y 207 externos a cargo de las charlas en escuelas y en actividades de conservación de
tortugas marinas. La empresa reporta un promedio de 12,6 horas por voluntario al año.