AES acelera su paso para ser más limpia

Revista - El Economista Centroamérica

La Prensa Gráfica - El Economista 

De cara a 2030, la transnacional propone reducir las emisiones de carbono en un 70 %. Para ello apuesta a más generación con recursos más limpios.

El Economista - AES acelera su paso para ser más limpiaJuan Ignacio Rubiolo, presidente de AES para México, Centroamérica y el Caribe, desdobla con maestría la ambiciosa meta que su empresa se ha propuesto a nivel global: la reducción de las emisiones de carbono (CO2) de sus operaciones en un 70 % de cara a 2030.

Esto implica, por lo menos para la subregión que dirige, la no emisión de 10 millones de toneladas de carbono. La meta autoimpuesta es la consolidación de una transformación que ya lleva años sucediendo en el interior de la corporación impulsada por su misión de mejorar vidas, pero también por la demanda de los clientes de soluciones más amigables con el medio ambiente. Esa visión ahora desarrollada como una estrategia que perseguirá una reducción encontró su respaldo en el Informe de Escenarios de Cambio Climático, en el que se expone el portafolio de AES a diferentes escenarios en los que la temperatura sube de 1.5 grados a 2.5 grados, y de los que en cada uno la empresa demuestra su resiliencia. Esta es la primera compañía, por el momento, asentada en Estados Unidos que ha seguido la sugerencia de hacer este estudio de manera voluntaria según el Acuerdo y de la Agencia Internacional de Energía (AIE); sin embargo, Rubiolo espera que pronto se sumen más empresas a mostrar la misma información que ampara sus operación con estrategias más sustentables ambientalmente.

Visto el giro de timón desde el portafolio de generación de AES, este pasaría de un 55 % de renovables que maneja actualmente a un 75 % de energía limpia en 11 años.

La subregión de México, Centroamérica y el Caribe juega un importante papel en la consecución de la nueva estrategia. Uno de los pilares primordiales son las apuestas de generación de energía renovable; otro pilar es la creación de microrredes inteligentes que protejan a los sistemas, como ya se usa en Puerto Rico. En la isla, a causa de los huracanes, el suministro se ve comprometido, pero, para que no afecte a todo el sistema, las microrredes aíslan el tramo afectado para que el impacto no sea total.

A nivel mundial, también se está buscando la mayor flexibilidad de las generadoras de carbón, para que funcionen con los mínimos posibles y se integren con las tecnologías renovables, proveyendo del suministro cuando estas tengan intermitencia.

En México la apuesta en energía solar está creciendo, al igual que en Centroamérica donde despuntan proyectos solares, como Bósforo, en El Salvador. Pero sobre todo, destaca la primera planta de gas natural, AES Colón, en Panamá.

Esta adopción de energías renovables lleva en cada país su propio ritmo. De hecho como ya se ha observado la asimilación de estas también está condicionada a la red de transmisión que fue creada para otro esquema, asimismo depende de las demandas de cada país y a los recursos naturales que este posea. “Para el caso, vemos a El Salvador compitiendo con energía solar, a Honduras con viento, o Costa Rica con autoabastecimiento hídrico, pero también vemos a Panamá que no posee tanto recurso solar, pero que ahora con AES Colón ha suplido en un 100 % la generación con fuel oil”, detalla el directivo.

Rubiolo señala que cada país seguirá mostrando su manera de asimilar las renovables que siempre echarán mano de otras tecnologías como el gas o el carbón. “Creo que es una evolución lógica, lo que estamos haciendo en AES es acelerándola en nuestro qué hacer diario, pero sí somos muy creyentes en la integración de tecnología, sí creemos en el valor de todas las tecnologías integradas”, comentó.

Para el directivo, otro punto a destacar dentro de esta evolución e integración de tecnologías renovables y no renovables es el aporte que se genera en las economías. Como ejemplo, recuerda el momento en el que el barril de petróleo llegó a $110 y en República Dominicana gracias a la planta de gas natural, AES Andrés, la economía registró un ahorro de $550 millones. “Tenemos la ventaja que si logramos lo que nos estamos proponiendo la diferencia será enorme para la región”, agrega.

La empresa continuará apostándole a más generación limpia; sin embargo, lo que ahora ocupa los esfuerzos es la expansión y distribución del gas natural, lo que para Rubiolo promete con altas expectativas para los próximos cinco años. De hecho, AES Colón ya está pronta a firmar el primer contrato fuera para poder comerciar gas natural licuado (GNL) a un tercero, lo que reconfirma el apetito que hay por esta nueva tecnología, que aunque térmica, ha comprobado ser más limpia en su tipo. La meta de la corporación AES es alta, pero con el ritmo acelerado dentro de 11 años, podría ser que se cumpla y hasta que se supere.


“Ya tenemos la infraestructura suficiente para llevar gas a toda la región”

AES - Juan Ignacio RubioloCon más de 15 años de experiencia en el sector de energía, el argentino Juan Ignacio Rubiolo explica lo que la empresa internacional AES está proyectando. La compañía tiene presencia en El Salvador, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana y México, con operaciones que van desde la generación hasta la distribución. Además posee una novedad como el gas natural, esto comentó.

¿Cómo se ve la transformación a gas natural (GNL) en Centroamérica?

En realidad, ha sido muy positivo, desde que inauguramos AES Colón ya veníamos con cierta inercia, pero obviamente la inauguración generó un poco más de interés regional. Ya estamos pronto a anunciar el primer contrato de AES Colón, para abastecer una planta de generación de un sistema aislado, en Panamá, con lo cual estamos orgullosos. Luego estamos trabajando seriamente para poder penetrar otros mercados.

¿Qué otros mercados se ven próximos?

Honduras próximamente tendrá una licitación en la cual estamos viendo la posibilidad de participar, sabemos que El Salvador también tiene sus opciones en el corto plazo; y también estamos trabajando en tratar de desarrollar una red de distribuidores que puedan llevar el gas sobre todo por camiones en la región. Estamos platicando con gente de Costa Rica, de Panamá y ya vemos interés de distribuidores internacionales.

Hoy podemos decir que hay un interés genuino por el gas natural. Se decía que la región no generaba el suficiente apetito para el gas natural. ¿Qué opina AES?

Sí, mirá, lo que se decía es que si uno ve país por país, ninguno puede realmente tener la capacidad de justificar un proyecto a gran escala. Esa fue la gran disyuntiva en la región, hasta que aparecieron unos locos como AES y lo hicieron. En el fondo, cuando uno ve a Centroamérica como un todo, sí tiene capacidad. Siempre hemos dicho que la región tiene un apetito importante por el gas natural, pero no puede darse el privilegio de tener tres terminales porque allí sí es que no tiene volumen.

¿Cuántas generadoras sería lo óptimo?

Nosotros somos grandes promotores de maximizar el uso a nivel regional de toda la infraestructura que tenemos, y eso dice maximizar AES Colón, y si se hace la planta de El Salvador, maximizar la de El Salvador; aprovechar el SIEPAC y toda la infraestructura que ya hemos desarrollado. Cuando ya logremos saturarla allí debemos pensar en la próxima ronda de inversiones, pero no somos fanáticos de sobreinstalar capacidad. Hoy ya tenemos toda la infraestructura suficiente para llevar gas a toda la región, ya no hay que esperar más a nadie.