La ciudadanía corporativa como estrategia para la sostenibilidad

Por: Virginia Trujillo, Directora de Comunicaciones y Relaciones Externas de AES El Salvador

AMCHAM - Revista Business No. 2, 2019

AMCHAM - AESLas empresas, al igual que las personas, deben asumir códigos de conducta y ética que les permitan convivir de forma responsable y comprometida con su entorno, contribuyendo además con el desarrollo. De ahí que es primordial que las mismas identifiquen claramente cuáles son los impactos que su actividad productiva genera en lo económico, social y ambiental en el medio donde se desenvuelven.

Para mitigar o eliminar los impactos negativos y potenciar los positivos, se hace necesario propiciar un diálogo franco y fluido entre las empresas y sus públicos de interés, para generar acciones o programas de responsabilidad social que les permitan hacer contribuciones sostenibles a la sociedad.

Así como ejercen sus derechos, las empresas hoy día están sujetas al escrutinio de los diferentes actores de la sociedad para asegurar que cumplan con sus deberes, y esto en todos sus ámbitos de impacto como lo son sus clientes, empleados, proveedores y contratistas, los grupos vulnerables, el medio ambiente, la comunidad.

Ser parte de las soluciones es esencial, y es legítimamente apreciado y demandado por sus públicos de interés, por eso se espera que las empresas asuman conductas transparentes y constructivas. Por ejemplo, los empleados esperan ser tratados con equidad y respeto, asegurándoles oportunidades sin discriminación. Asimismo, valoran que la empresa donde trabajan se preocupe por ejercer su actividad productiva con responsabilidad, que garantice procesos administrativos éticos y que sea un actor activo en la búsqueda del bienestar de la sociedad.

Los clientes, por su parte, aprecian la calidad de los productos o servicios, valoran que la empresa fundamente sus operaciones en estrictas normas de calidad, esperan que la innovación les propicie valor agregado, exigen un mercadeo responsable y honesto donde se cumpla con lo ofrecido y se les informe sobre los riesgos y peligros asociados al producto o servicio al cual están accediendo.

Asimismo, la sociedad espera que la empresa forme parte activa en los diversos espacios asociados a la naturaleza de su negocio, tales como cámaras y asociaciones, organizaciones no gubernamentales, entidades de gobierno, comunidades organizadas, gobiernos locales, y que fomente y participe activamente en la creación de alianzas que permitan mejorar la vida de las personas y la protección del medio ambiente.

Alinear efectivamente a la empresas u organizaciones con una política corporativa de responsabilidad social empresarial concebida de manera estratégica se traduce, sin lugar a dudas, en un mejor clima organizacional y en el fortalecimiento de la credibilidad y la confianza entre la sociedad y la empresa. La consistencia entre el discurso y las acciones, la protección efectiva del medio ambiente, la implementación de programas en beneficio de las comunidades en materia de salud o inclusión de los más vulnerables, son ejemplo de las acciones que convierten a una organización en un ciudadano corporativo responsable a favor de la sociedad y el país y en pro de su propia sostenibilidad.