De vecindarios urbanos a ciudades más sostenibles

Ciudades verdesCon la adopción de medidas como una mejor planificación espacial y diseño urbano, estilos de vida más sostenibles y diferentes patrones de consumo, las ciudades podrían lograr una reducción del 30 al 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero.  

Según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), las ciudades son responsables de aproximadamente el 75% del uso global de energía y recursos, y de alrededor del 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero. 

Ante este escenario, el PNUMA presentó en su décimo Foro Urbano Mundial 2020, celebrado en el mes de febrero, sus nuevas disposiciones para alcanzar vecindarios más sostenibles, entre las que se incluyen, por ejemplo, soluciones basadas en la naturaleza y principios bioclimáticos para edificios y construcciones, descarbonización de energía y circularidad.

Por su parte, el informe del Panel Internacional de Recursos “Peso de las ciudades”, parte también del PNUMA, encontró que las ciudades pueden lograr una reducción del 30 al 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero y el uso de recursos mediante una mejor planificación espacial y diseño urbano, mayor eficiencia y circularidad sectorial e intersectorial, y más estilos de vida sostenibles y patrones de consumo.

En ese sentido, diferentes enfoques están abordando a los vecindarios urbanos como una manera de lograr también ciudades más verdes, más sostenibles con su medio ambiente. Así, los vecindarios urbanos están listos para un nuevo estilo de vida que es más amable con los residentes y el planeta por igual. 

Precisamente, con base en los relevantes números del informe “Peso de las ciudades”, el PNUMA decidió desarrollar una guía sobre enfoques integrados para aprovechar el clima y el potencial de recursos y los beneficios relacionados para la salud y el bienestar. La propuesta se concentró a nivel de vecindario para eliminar algunas de las complejidades que vienen con dichos enfoques cuando se aplican a ciudades con dimensiones y densidad poblacional mayores en comparación con los vecindarios.

En ese sentido, el nivel de vecindario es la escala adecuada para lograr una pieza urbana coherente y sostenible en un tiempo razonable. Los vecindarios son lo suficientemente grandes como para agregar las estrategias necesarias en una comunidad urbana, pero lo suficientemente pequeños como para lograr resultados en un período de tiempo previsible. El tamaño de los vecindarios permite una acción más rápida que la política de toda la ciudad, sin dejar de tener un impacto significativo.

El diseño del vecindario debe estar orientado para influir positivamente en el microclima, para minimizar el uso de energía y facilitar el abastecimiento local y el uso de energía renovable. Factores como el uso del agua y la gestión de residuos también deben considerarse en la planificación integrada.

Diversas ciudades en todo el mundo, como Canadá, China, Corea, Escandinavia, los Emiratos Árabes Unidos y los Estados Unidos, están desarrollando vecindarios verdes para mostrar lo último en tecnologías y prácticas ecológicas.