Entre deberes escolares que contribuyen a la educación y el derecho a ser niños

¿Quién hubiera pensado, hace tan solo una década, que los deberes o tareas escolares podrían hacer más daño que beneficio? Eran parte integral de todo programa de estudios.

Si se habla de deberes y derechos, ahora se ha desencadenado una polémica en diversos lugares del mundo donde algunos sistemas escolares debaten sobre la erradicación de los deberes o tareas ex aulas, para dar paso al derecho a ser niños, a crecer, a disfrutar de tiempo libre en casa y con sus familias.

En España, por ejemplo, las asociaciones de padres de las escuelas públicas se han mostrado a favor de la eliminación total de los deberes, porque consideran que dificultan la conciliación familiar y reducen a la mínima expresión el tiempo libre de los niños.

Por su parte, la Consejería de Educación de España apuesta por el mantenimiento de las tareas porque forman parte del proceso de aprendizaje y complementa lo que se realiza en clase, siempre y cuando sean de una manera racional, coherente a las edades y los proyectos de los centros. 

Y entre los profesores hay opiniones para todos los gustos, partidarios y detractores, aunque sí coinciden en que cualquier debate al respecto debe hacerse desde la mesura y no desde el enfrentamiento.

La iniciativa española, denominada “En la escuela falta una asignatura: mi tiempo libre”, pretende lograr la eliminación total de las tareas fuera de clase y, como paso previo hacia ese objetivo final, plantean a los profesores que el próximo mes de noviembre no encarguen deberes durante los fines de semana.

Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se ha pronunciado recientemente por la eliminación de los deberes escolares a nivel planetario, considerando que las tareas escolares quitan tiempo a los niños para otras actividades igual de importantes para su desarrollo.

Es así que la Organización Mundial de la Salud (OMS) trabaja globalmente en acciones para formalizar la eliminación de las tareas escolares para alumnos a nivel de primaria. El principal argumento es que los estudiantes que no realizan actividades escolares en casa son más alegres, y recuperan interés en el estudio.

Según rescata el portal Terra, Harris Cooper, profesor de la Universidad de Duke, en Estados Unidos, desde 1989, diferentes investigaciones han revelado que hasta el momento nada ha comprobado que las tareas ayuden a reforzar los conocimientos aprendidos en clase, y que las tareas extraescolares les quitan tiempo para otras actividades igual de importantes para su desarrollo.

En América, recientemente, en Ecuador, el Ministerio de Educación firmó un acuerdo para que se reduzcan las horas destinadas a las tareas escolares, desde enero de 2017, tras varias denuncias de los padres de familia por exceso de deberes, según publico el diario La Capital.